CITAS
«En estos tiempos, nadie puede callarse
o abdicar. Tenemos que hablar y movernos. No para vencer, sino para
ser fieles a nuestro puesto. El hecho de que estemos en mayoría
o en minoría no supone ninguna diferencia» Johann
Wolfgang von Goethe
“Es casi un milagro que los modernos métodos de enseñanza
todavía no hayan estrangulado totalmente la sagrada curiosidad
de investigar; porque este delicado germen necesita algo más,
además de estímulo, libertad”. Albert
Einstein
"Con el señor Bernard (... la clase) era siempre interesante
por la sencilla razón de que él amaba apasionadamente
su trabajo (...) La clase del sr. Bernard alimentaba en ellos un hambre
más esencial todavía para el niño que para el hombre,
que es el hambre de descubrir. En las otras clases les enseñaban
sin duda muchas cosas, pero un poco como se ceba a un ganso: les presentaban
el alimento ya preparado rogándoles que tuvieran a bien tragarlo.
En la clase de Bernard, sentían por primera vez que existían
y que eran objeto de la más alta consideración: se los
juzgaba dignos de descubrir el mundo". Albert
Camus, El
primer hombre
"Y la pregunta renace siempre, ¿es
posible ser hombre?; ¿y cómo? ... La única manera
de responder afirmativamente no es diciendo sí en abstracto,
sino ofreciendo una forma de vida, una figura de la realidad dentro
de la cual el hombre tiene un determinado quehacer y toda su existencia
un sentido".
María Zambrano,
Hacia un saber del alma (Madrid 2001) p. 102.
La educación humanista no sólo
consiste en “enseñar a aprender”, en fomentar la
“espontaneidad creadora del alumno”, ni mucho menos en preparar
técnicamente, sino también en transmitir contenidos fraguados
en la dialéctica de los siglos y en desarrollar la memoria de
un legado pasado que da sentido al presente y abre el paso al futuro.
Fernando Savater
"El elemento no sólo humanista sino humanizador por excelencia
de la transmisión cultural no es el texto, ni la imagen, ni el
sonido sino la palabra viva, es decir, el verbo encarnado, hecho hombre.
No los libros por buenos que sean, no las películas ni la telepatía
mecánica, sino el semejante que se ofrece cuerpo a cuerpo a la
devoradora curiosidad juvenil en busca de un alma".
Fernando Savater,
¿Educar o domesticar?, El País, 5 de abril de 2002
“Cuanto más se vive, más cerca de Pascal se vive:
esta inquietud de las almas insatisfechas, solo cuenta esto. ¡Oh,
los espíritus limitados, las personas sentadas en una cátedra,
en la tribuna, en sus butacas, las personas satisfechas, los inteligentes,
los u-ni-ver-si-ta-rios...!ya ves, es necesario a cualquier precio que
hagamos algo por nuestra vida. No lo que los demás ven y admiran,
sino la proeza que consiste en imprimir el infinito en ella”
Emmanuel Mounier,
Carta a Madeleine Mounier, 12 de enero de 1928
“Enseñar con seriedad es poner las manos en lo que tiene
de más vital un ser humano. Es buscar acceso a la carne viva,
a lo más íntimo de la integridad de un niño o de
un adulto. Un Maestro invade, irrumpe, puede arrasar con el fin de limpiar
y reconstruir. Una enseñanza deficiente, una rutina pedagógica,
un estilo de instrucción que, conscientemente o no sea cínico
en sus metas meramente utilitarias, son destructivas. Arrancan de raíz
la esperanza. La mala enseñanza es, casi literalmente, asesina
y, metafóricamente, un pecado. Disminuye al alumno, reduce a
la gris inanidad el motivo que se presenta. Instila en la sensibilidad
de la persona el más corrosivo de los ácidos, el aburrimiento,
el gas metano del hastío”.
George Steiner,
Lecciones de los maestros
“Maestro es el que enseña la claridad de pensamiento, la
pasión por la verdad y el respeto a los otros, que no se puede
separar de lo anterior. Es un a gran fortuna tener auténticos
maestros, pero también es un mérito, pues presupone la
capacidad de saberlos reconocer y aceptar su ayuda.
Demasiadas veces nuestros profesores se abstienen de proponer juicios,
escondiéndose detrás de una ostentosa y teórica
neutralidad. Muchas veces nosotros, los estudiantes, no reclamamos que
los profesores nos provoquen y acompañen en el descubrimiento
de lo que tiene valor para nuestra vida.
Queremos ser educados en darnos razón de las cosas, a ser hombres
decididamente animados por el deseo de que cada instante de la tenga
significado.
¿Cuántos profesores nos proponen esto?
¿Cuántos de entre nosotros, estudiantes, lo buscamos?
Por menos de esto, no vale la pena moverse
Happening,
Universidad Complutense,
24 de abril de 1996
“La educación tiene que ver con la tensión permanente
entre la humanidad como presupuesto y la humanidad como resultado. Un
resultado en constante y constitutivo devenir. La situación última
de un individuo, de una comunidad, de una nación se decide en
el espacio que va del origen al resultado. La educación se inscribe
en el arco continuamente tenso entre el origen y el resultado. La educación
se da allí donde se halla lo humano, y lo humano está
donde hay educación. Lo despliego mas. Hay educación si
hay ya humanidad. Pero se da humanidad allí y en la proporción
donde hay educación. Porque la humanidad está al principio
y al final. Un final que se desplaza continuamente y revela la profundidad
insondable del origen”
Conferencia de Carmine
Di Martino (Dima), profesor de Filosofía
en la Universidad de Milán en las Jornadas El riesgo de educar,
Asociación Universitas, Madrid 2004.